Un anuncio rechazado deja de mostrarse, a menudo sin que te des cuenta de inmediato: el presupuesto se desplaza a otro lado, el volumen cae y el motivo indicado son tres palabras de jerga. Aquí tienes los casos más frecuentes y cómo gestionarlos.
Marca registrada en el texto del anuncio
Aparece una marca registrada en un título o descripción. Dos soluciones: elimina la marca del texto (la segmentación por palabras clave sigue estando permitida) o reclama tus derechos de uso ante Google si eres distribuidor o propietario de la marca.
Información engañosa
Google considera que el anuncio promete demasiado o que la página de destino carece de información verificable. La solución rara vez está en el anuncio: añade avisos legales completos, datos de contacto y términos claros a tu sitio, y elimina afirmaciones que no puedas demostrar ("garantizado", "el más barato").
Destino no funciona
La URL devuelve un error, redirige a otro lugar o bloquea al rastreador. Prueba la URL exacta del anuncio, incluidos sus parámetros de seguimiento, en el móvil y desde el país segmentado.
Puntuación, mayúsculas, símbolos
La razón más leve: exceso de mayúsculas, signos de exclamación o símbolos decorativos. Reescribe el título con tipografía normal y la revisión suele aprobarse en horas.
El procedimiento
- Corrige primero, reclama después: un anuncio editado entra automáticamente en revisión.
- No elimines el anuncio rechazado antes de entender el motivo; perderías su historial.
- Si estás seguro de que cumples las normas, presenta una reclamación citando el motivo exacto y el ID de la campaña.
- Comprueba si otros anuncios de la cuenta comparten el mismo texto: los rechazos suelen venir en cadena.
SaveAds supervisa el estado de revisión de tus anuncios, traduce el motivo a un lenguaje sencillo y redacta una reclamación lista para enviar con los elementos que Google espera.